En CalorOnline llevamos desde el 2010. Sí, comenzamos con el comercio online en el pleistoceno.
En estos años hemos visto surgir y morir a muchas plataformas, nuestros inicios fueron con BLOGGER, al echar la vista atrás eso parece de antes de la revolución industrial.

Cuando comenzamos a vender calderas, radiadores, estufas y trituradores sanitarios todos nuestros amigos (y cualquier gurú al que hubiéramos preguntado) nos decían que estábamos locas.

Lo que comenzó de una necesidad de cambiar y de aprovechar una oportunidad se convirtió en una forma de vida y una experiencia vital que nos transformó la vida a Ángela y a Marta, porque sí, detrás de CalorOnline hay fundamentalmente dos nombres, dos personas, dos mujeres.

Lo hemos contado muchas veces pero el primer día que subimos la web nueva, ya con tienda online, estando reunidas sonó el teléfono ¡era una clienta!, no sabíamos ni qué hacer, no estábamos preparadas para esa situación en ese momento.
Esa señora, Dolores, no tiene ni idea de lo importante que fue para nosotras, todos los que formamos parte de CalorOnline sabemos el apellido de esa señora y lo que compró, exactamente un Sanitrit.

Y así comenzamos a subir y a recibir pedidos y parecía que lo que había sido un sueño se convertía en una pequeña empresa que nos daría para vivir, hasta que un día, nuestra página de Zencart fue hackeada, simplemente nos la echaron abajo, fue desolador.
Tuvimos que empezar de cero, como si entraran a robar tu negocio pero no te robaran nada, solo quemaran el local con todo lo que tienes dentro, por placer, a ti te quedan las cenizas y el cansancio, pero una vez que te limpias la última lagrimita de impotencia enciendes el ordenador, coges el teléfono y comienzas de nuevo, no había otra opción, rendirse no era una posibilidad.

El crecimiento de la web y su reconstrucción nos llevó a crear sinergias con los chicos de Estudio Nexos a los que nos ha unido su profesionalidad, sus valores sociales y su humor friki (sí, eso también une)

Desde el primer día no hemos parado de formarnos tanto en la faceta técnica de nuestros productos como en la parte logística y puramente online. Hemos ido mejorando, llegando a acuerdos con más almacenes, con pequeños distribuidores como nosotras, empresas de transportes, abonando nuestros impuestos en cada plazo y sirviendo a más y más clientes.

También hemos aprendido a trabajar en un sector tradicionalmente masculino, a solucionar una duda sobre los tubos de chimenea que debe poner un cliente y que nos pregunte si no hay un técnico al que consultar, vamos, que si no hay un “hombre” que le pueda resolver la duda. Sí, con esto también se convive y una aprende a comerse la rabia y solo te queda demostrar que los conocimientos vienen de las horas de dedicación, de experiencia y práctica, y no del género.

Y sí, también lidiamos con problemas en los envíos, con errores al pasar un pedido, al nerviosismo por querer dar el mejor servicio y que parezca en alguna ocasión que nos han echado un mal de ojo y la cosa se tuerza.

Pero ¿y las alegrías?

Porque también hay clientes, CLIENTES en mayúsculas, que nos agradecen nuestros esfuerzos, nuestros consejos, que nos invitan a visitar su panadería en un pueblo de Murcia, para la que compró las chimeneas en CalorOnline; la casa rural que ha modernizado su sistema de calefacción y ha comprado cientos de elementos de radiador y quiere que vayamos con nuestra familias a pasar un fin de semana, en invierno claro, para que podamos disfrutar del calor que hemos creado allí y muchas llamadas, mensajes, reseñas y comentarios que nos ayudan a llegar a más clientes y sobre todo, alimentan nuestro corazón y nuestras ganas de luchar cada día por conseguir otro CLIENTE con mayúsculas.

 
El Equipo de CalorOnline